¿Te sientes con suerte? Bueno, aquí tendrás la suerte de aburrirte.
En ésta parte III que no está dirigida por Eli Roth y que nis las luces de Quentin Tarantino se ven, además de que SONY compró los derechos cuando LionsGate había hecho un gran trabajo con las antiguas dos.
En esta ocasión regresamos con el típico grupo de amigos que deciden ir a celebrar la despedida de soltero de uno de ellos en Las Vegas que será nuestro nuevo Eslovaquia.
Lo bueno de Hostel parte III...
Cuando termina (LOL) quizás el final es lo único rescatable de esa película, ya que da ese giro esperado/inesperado donde el mal siempre gana con esa típica venganza a la que nos acostumbraron en las últimas dos.
Lo malo de Hostel parte III...
Ésta será la primera película en la que hablaré más de las cosas malas que buenas; pero vamos, Hostel parte III lo único que buscaba eran ingresos, usaron el título de "Hostel" sólo por mera publicidad porque aunque tratan de tomar el mismo protocolo, definitivamente queda muy por debajo de la segunda y ni siquiera llega a los tobillos de la primera.
Las torturas a pesar de que tratan de verse más "refinadas" y con más uso de la tecnología y de expertos cirujanos, no tienen sentido, no tienen esa crudeza a la que nos había acostumbrado. Esta película definitivamente no tiene crudeza, lo único que verás en la primera parte es un montón de pechos, prostitutas y a unos amigos de treinta y tantos de fiesta.
Aquí sólo vemos a un montón de personas ricas malgastando su dinero y sintiéndose los amos del mundo.
Tenían una que otra idea buena para mostrarnos un festival de sangre, pero supongo que la productora decidió que el director (Scott Spiegel; yo sé que a muchos les suena el hombre y ha hecho buenas películas a decir verdad) no se excediera con estas escenas.
Como ya lo dije, sólo buscaban ingresos dándonos basura como premio.
¿Merece la pena ver Hostel parte III? Definitivamente no.
¿La puedo encontrar en Netflix? Adelante, ahí está; también en la internet es fácil encontrarla, en tu puesto de películas más cercano también. Pero que conste que yo ya te advertí a lo que te atiendes.
Así estuve en mi silla mientras la veía


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